Lisa Gardinier es desde hace cuatro años la encargada de la colección de libros en español y portugués de la biblioteca de la Universidad de Iowa. Graduada en español y relaciones internacionales en SUNY en el estado de Nueva York, luego estudió un máster en bibliotecología en la Universidad de Indiana y, finalmente, otro máster en estudios latinoamericanos de la Universidad de Arizona. Gardinier piensa que lo mejor de su trabajo es que le permite utilizar toda su formación.

Lisa Gardinier en uno de sus viajes, en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Lisa Gardinier en uno de sus viajes, en el campus de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Me reuní con ella en Prarie Lights, la célebre librería de Iowa City. A las once de la mañana la cafetería estaba llena de gente, los sonidos preponderantes eran el de los tecleados de las computadoras  y el de la máquina de café con su olor a café recién hecho. En este escenario Gardinier y yo hablamos durante una hora sobre los placeres y obligaciones de su trabajo.

En Estados Unidos estudiar bibliotecología no es poco común, en todo el país existen alrededor de cincuenta escuelas dedicadas a esta carrera; sin embargo, a diferencia del resto del mundo en este país se estudia como un posgrado y no un pregrado. Un bibliotecario tampoco es un puesto poco común en este país donde cada pueblo tiene por lo menos una librería pública. Tan sólo en la Universidad de Iowa hay entre setenta y cien bibliotecarios.

No obstante, ser bibliotecaria experta en América Latina es un puesto mucho más raro, pues no hay más de cincuenta personas con trabajos similares en Estados Unidos. Usualmente sólo las universidades estatales o las universidades privadas más grandes tienen bibliotecarias especializadas como la que maneja Gardinier, que es la única experta en Latinoamérica y español en el estado de Iowa. El SALALM (Seminar on Latin American Library Materials) es una organización que estudia las bibliotecas en Estados Unidos. Gardinier admitió que no ha tenido suficiente tiempo para contribuir con datos sobre la colección de la Universidad de Iowa, pero que las colecciones más importantes de material sobre Latinoamérica en Estados Unidos son la Biblioteca del Congreso y la Benson Collection en la Universidad de Texas.

Gardinier decidió ser bibliotecaria en lo que ella llama un momento lightbulb. Casi al final de sus estudios en SUNY, cuando comenzaba a pensar en qué se ganaría la vida, habló con uno de sus compañeros acerca de la importancia de los bibliotecarios en la universidad. Fue como si un foco se encendiera en su mente y Gardinier se percató al instante de que la posición de bibliotecaria le permitiría continuar en contacto con los temas sociales que le interesaban.

A pesar de que Gardinier llegó a las bibliotecas por su interés en la historia, la política y las ciencias sociales, sobre todo de América Latina, actualmente trabaja para una de las colecciones más literarias del Midwest. La Universidad de Iowa forma parte del Big Ten, como se llama a las catorce universidades que se encuentran en la liga deportiva. Sin embargo, el Big Ten es más que deportes y también representa una comunidad de universidades que comparten no sólo campeonatos, sino también una red de bibliotecas. Esto hace, en la opinión de Gardinier, que todas las Universidades que forman parte del Big Ten formen una colección regional.

Gardinier cree que esto le permite a la colección de la Universidad de Iowa cierta especialización que sólo puede enriquecer a las demás bibliotecas del Big Ten. La colección en español tiene alrededor de cien mil volúmenes y su presupuesto es de alrededor de $140,000 dólares, que Gardinier considera un monto adecuado para una colección de este tamaño. El presupuesto está destinado a adquirir libros de ciencias sociales latinoamericana, algunas humanidades y, en especial, de literatura en español y portugues. Sin embargo, debido a la existencia de la red de bibliotecas del Big Ten y las necesidades de los estudiantes y profesores, Gardinier puede destinar mucho dinero a lo literario y a crear una colección que está cada vez más nutrida por autores novísimos y libros publicados recientemente.

Parte de la razón por la que la colección de la Universidad de Iowa se ha especializado es la creación del MFA en Escritura Creativa en Español. Los estudiantes que aspiran a ser escritores en la Universidad requieren de la revisión y lectura de sus contemporáneos. La biblioteca tiene ciertos protocolos a través de los cuales si alguien pide un libro a través de Interlibrary Loan que haya sido publicado en los últimos dos años, automáticamente entra a un catálogo de compra. Esto ha reenfocado la colección, que ha dejado de ser tradicional, para tener una variedad mucho más novedosa y única.  

Esto para Gardinier es una parte importantísima de su trabajo. No sólo proveer a los estudiantes y profesores con el material que necesitan, sino también el aportar algo a la colección nacional con los libros que compra. Gardinier dice que muchas veces ella y los estudiantes del MFA nunca se cruzan, puesto que los escritores realizan mucho menos proyectos de investigación y cada uno tiene necesidades diferentes, pero que a lo largo de los cuatro años que lleva el programa, ha podido notar al revisar el préstamo y la compra de libros el efecto que el MFA ha tenido sobre la colección.

El trabajo de Gardinier no la confina solamente a la biblioteca. Como especialista en América Latina realiza un viaje anual a algunas de las ferias del libro del continente hispanohablante. Hasta ahora ha viajado a las ferias de Guadalajara, Buenos Aires, Bogotá y La Habana. Gardinier menciona que en realidad ella no viaja tanto si se le compara con otras personas con el mismo puesto –bibliotecarios similares en universidades más grandes y privadas como Stanford pueden realizar entre cuatro y seis viajes al año. Estos viajes le permiten a Gardinier mantenerse en contacto con la parte social que siempre le ha interesado, pero el enfoque real es el de adquirir libros y reunirse con la industria editorial latinoamericana. Gardinier está en contacto con muchas editoriales independientes a todo lo largo de América Latina.

El reto más grande que encuentra Gardinier en su trabajo es adquirir libros de editoriales pequeñas e independientes. Para las bibliotecas existen algunos sistemas de compra de libros, por ejemplo Gobi que es el Amazon de las bibliotecas, pero en el caso de América Latina la distribución y adquisición es mucho más complicada, puesto que los mercados son muy locales; raramente un libro que se publica en Colombia se puede encontrar en Argentina o en México, sobre todo si lo publica una editorial independiente. La manera de adquirir libros también varía por país. Gardinier se enfoca en editoriales independientes, que en países como Chile o Colombia están organizadas alrededor de ferias o editoriales mayores lo que las hace más fáciles de encontrar. Para ella Buenos Aires es una de las mejores ciudades para adquirir literatura, dado que cuenta con muchísimas editoriales independientes y una vida literaria muy activa.

Actualmente, Gardinier trabaja con siete libreros en América Latina que pueden exportar los libros que ella busca a Estados Unidos y que le ayudan en su selección. Books from Mexico para libros provenientes de México, Libros Centroamericanos para Centroamérica; Libros Latinos para el Caribe (excepto Cuba), Ecuador, Perú, Bolivia y Chile; Susan Bach Book para Brazil; Retta Libros para Cuba, Colombia, Venezuela, Paraguay y Uruguay; Libros Argentinos para Todo el Mundo para Argentina y, finalmente, Iberobook-Sánchez Cuesta para España y Portugal. Sin embargo, cuando Gardinier comenzó a trabajar en Iowa sólo había un vendedor encargado de Latinoamérica. No era la situación ideal para una colección como la de Iowa y hacía que para los países más pequeños la adquisición fuera inconsistente. Así que durante sus viajes Gardinier comenzó a buscar nuevos libreros y distribuidores eligiéndolos dependiendo de la necesidad y sus capacidades para cubrir los temas y las áreas geográficas de interés para la colección.

La mayoría de sus viajes son a ferias de libro que le permiten observar la industria editorial de cada país y muchas veces durante estos viajes, Gardinier crea una lista con la que luego puede colocar órdenes con sus vendedores. Además, Gardinier ha comenzado un proyecto para una colección de Fanzines y la mayoría de los ejemplares que tiene provienen de estos viajes. Otras veces, como en el caso de Buenos Aires en 2014, el mayor viaje de adquisición que ha tenido, Gardinier regresó a la Universidad de Iowa con un cargamento de literatura por editoriales independientes.

Su último viaje, a La Habana a principios de este año, fue poco convencional. Gardinier no iba a adquirir libros, sino a intentar entender la situación de la industria editorial Cubana en ese momento. Quería ver cómo trabajaba su vendedor Retta libros que a pasar de haber operado 25 años en Cuba todavía se encuentra con muchos problemas para conseguir y exportar libros. Gardinier sabía que no podía ordenar directamente en Cuba, así que todo lo que comprara tenía que caber en su maleta o en su lista para pedirlo después.

El mayor reto sin duda es convencer a los funcionarios de la Universidad que un material vale la pena las complicaciones que conlleva adquirirlo. Para Gardinier conseguir los libros que los peculiares estudiantes del Departamento de Español y Portugués en la Universidad de Iowa necesitan se parece más a comprar en una librería independiente como Prarie Lights, que en un consorcio como Amazon. Es un reto, pero en este reto se esconde el placer de cada compra. Al final lo más importante para Gardinier es que cada estudiante que pase por la Universidad sienta que la biblioteca está a sus pies y es suya.