Otra colaboración entre la escritora Rosario Mérida y la dibujante de cómics Donna Almendrala. En esta ocasión el microcuento de la escritora, que fue traducido al inglés por Sarah Viren, quedaba abierto a la adaptación libre de la dibujante.

 

Comic
Comic

 

Ver también:

El microcuento

 

 

El microcuento

La tengo frente a mí, tumbada en la cama. Sus ojos púrpura se me clavan como dardos. Sé lo que me está pidiendo. Que la ame, que nunca la deje.

Llaman a la puerta, pero no pienso abrir. Estamos solos, Genoveva y yo, y el tiempo ya puede detenerse.

Su tersa piel nacarada me produce escalofríos. Tiene la boca entreabierta, pero no puede hablar.

—Genoveva —le digo—, nada puede separarnos.

Ni siquiera parpadea Genoveva, no tiene pestañas ni rubor en las mejillas.

Llaman a la puerta. Vienen por ella. Genoveva no se mueve de lo asustada que está. Se le cayó un brazo por el camino al chocar con la puerta del ascensor. Pero yo la amo igual.

Entra la señora de blanco. Me dice que Genoveva no puede quedarse, que tiene que volver a la boutique donde yo la encontré. Genoveva no replica, la pobre no puede hablar.

Le explico a la enfermera que nos vamos a casar. Ella me dice que los maniquíes no pueden casarse.