Santiago, 10 de septiembre de 2012 (email). Queridísimo Óscar, Sólo una emergencia con la salud de mi madre (87 años) me impidió enviarte antes un gran abrazo.  Vayan mis más profundas felicitaciones por el Premio Nacional que a ti te deberían haber dado el 2000, si no antes.  Es algo que no tiene que ver...