Si Alicia Llarena hubiera sabido que justo en el instante en que Surligneur-2 le entregó el artículo de Mempo Giardinelli se iba a desencadenar una continuada serie de largos desfallecimientos y aconteceres imprevistos en la vida de ésta, con toda seguridad hubiera prescindido de las palabras del narrador argentino que venían como anillo al dedo...