Lo recibe como se recibe el vuelto del supermercado. Muchas gracias, hasta luego. Y ahora no sabe qué hacer con él. Abrirlo, botarlo, dejarlo olvidado en las banquetas de la sala de espera. Y en adelante seguir vacunando cachorros como si nada, esterilizando gatas, extrayendo tumorcitos a conejos sin fortuna. Pero tarde o temprano se...